VERDAD
La RCJ ha de ser en todo momento canal y medio de la verdad. En primer lugar, de la Verdad del Evangelio; y además, de la información que maneja y comunica como verídica. Juzga la conveniencia de los contenidos e informaciones, aún en caso de ser ciertos. La RCJ evita promover por sus medios informaciones escandalosas que resulten destructivas para el pueblo de Dios, antes que edificantes.
CARIDAD
Todo el obrar de la Red, y en especial su actuación en los medios y en su misión caritativa y evangelizadora está movida por la caridad, manifestada y enseñada por Jesucristo. En el círculo de la RCJ la caridad de Jesucristo será el filtro de nuestras intenciones, el motor de nuestras acciones y la regla en nuestras relaciones.
ORTODOXIA
La Red sigue en todas su acciones el Magisterio vivo de la Iglesia, su posición oficial actual, su Doctrina Social y su parecer en temáticas de Bioética, muchas veces de carácter polémico en la sociedad y en los medios de comunicación (aborto, eutanasia, pena de muerte, uniones igualitarias, ordenación de mujeres, etc.). La RCJ no se hará eco de publicaciones malintencionadas o difamatorias del Papa o de la Iglesia.
PIEDAD
La piedad y la espiritualidad han de marcar la esencia y los proyectos de la Red. La RCJ no es una ONG ni una sociedad filantrópica. Somos una comunidad virtual, una red de hermanos, donde nuestro principal vínculo de unión es la fe católica y la caridad aprendida en esa misma fe. En nuestras obras debe transparentarse una verdadera mística de la acción, de la comunicación, de los medios, del servicio caritativo y el voluntariado; en fin, una piedad “joven” que inspire a todos a venir a Cristo. Si la Red no ayuda a los jóvenes a encontrarse con Jesucristo y a incorporarse más firmemente en la comunión eclesial, habrá fracasado en su fin.